Modelo desplegado
En tu infraestructura, con documentación de operación: cómo se actualiza, cómo se monitorea, qué hacer cuando falla y quién puede tocarlo.
SLM · capa de Criterio
Funciona. El equipo lo usa. Y ahora tienes dos problemas que crecen al mismo ritmo que la adopción: el coste sube con el uso, y todo lo que se consulta pasa por servidores de terceros.
El primero lo ves en la tarjeta a fin de mes. El segundo lo ves cuando alguien de cumplimiento hace la pregunta.
El modelo es de otro.
Por eso se cobra por uso y por eso el dato viaja.
Ningún descuento por volumen cambia ninguna de las dos cosas. Cambian cuando el modelo corre en una máquina que es tuya — y esa es una decisión de topología, no de proveedor.
Pagas por la capacidad de escribir sonetos, traducir del japonés y resolver olimpiadas de matemáticas. Tu caso de uso necesita una fracción de eso, todos los días, miles de veces.
Es alquilar un tráiler para llevar el mercado. Funciona. También explica la factura.
Y mientras el modelo sea de otro, tus datos salen. Eso no lo arregla ningún descuento por volumen.
Especializado, no grande.
Tuyo, no alquilado.
Tres ejes, el mismo día de trabajo
La misma consulta, hecha por la misma persona, a la misma hora. Lo único distinto es dónde vive el modelo — y eso decide las tres cosas que tu operación siente.
Modelo cloud
La consulta cruza el perímetro, se procesa fuera y vuelve. Cada una de ellas.
SLM propio
La consulta se procesa dentro. No hay salida que auditar porque no hay salida.
Esquema del recorrido, no una medición de red. Lo que ilustra —que una ruta cruza el perímetro y la otra no— es una propiedad del despliegue, no un resultado que dependa de un caso.
Es lo que hace que la respuesta a cumplimiento sea una topología de red y no una política de privacidad. Una política se firma; una topología se audita.
Por eso este es el servicio con mejor caso económico del portafolio: es el único que deja de cobrarse justo cuando empieza a usarse en serio.
No es la diferencia que cierra la venta, pero es la que nota el equipo todos los días — y la que decide si la herramienta se usa o se abandona.
Cuando el proveedor actualiza el modelo, el comportamiento de tu sistema cambia sin que tú lo hayas tocado — mismo prompt, misma entrada, otra salida, y ningún registro tuyo que explique por qué. Con un modelo propio, eso ocurre el día que tú decidas.
Qué se despliega
Corre en tu infraestructura. Sin llamadas externas — no restringidas: inexistentes, que es una garantía distinta y verificable con un cortafuegos.
Donde haga falta: servidor propio, sucursal, dispositivo. El modelo va a donde está el dato en lugar de que el dato viaje al modelo.
Tus datos no salen. No es una política de privacidad: es una topología de red, y se comprueba mirando el tráfico.
Entrenado para tu dominio, no para todos. Es lo que permite que un modelo pequeño gane en tu caso a uno mucho mayor que lo hace todo.
Se integra donde ya trabajas. La migración no debería obligar a reescribir lo que ya funciona.
Sin coste por token. El gasto deja de crecer con el uso, que es la única forma de que la adopción interna no sea una mala noticia para el presupuesto.
Lo que recibes
En tu infraestructura, con documentación de operación: cómo se actualiza, cómo se monitorea, qué hacer cuando falla y quién puede tocarlo.
Desempeño frente al modelo cloud que usabas, sobre tus casos reales y con los criterios acordados antes de empezar.
Antes y después, con el punto de equilibrio calculado sobre tu volumen — incluida la operación del modelo en tu hardware, que es la parte que las propuestas suelen omitir.
Sobre el informe de evaluación: la comparación de desempeño frente a un modelo cloud se ofrece como capacidad, no como resultado. Todavía no hay un caso medido que citar, y esta página no va a inventar uno — lo que sí está definido de antemano es el método con el que se medirá el tuyo, y ese método se acuerda contigo antes de desplegar nada.
Micro-conversión
Dos cifras que ya tienes en la factura del mes pasado. No pedimos precio por token ni lo suponemos: el tuyo ya está dentro de lo que pagas, y un supuesto nuestro desactualizado convertiría esta herramienta en lo contrario de lo que pretende.
Lo que facturó tu proveedor el mes pasado, en pesos.
Escribe tu gasto mensual para ver el cálculo.
Lo que este número no incluye.
Operar el modelo en tu infraestructura cuesta: hardware, energía, y alguien que lo mantenga. Ese número depende de tu caso y no lo vamos a suponer aquí — entra en el cálculo formal, con tus datos. El uso honesto de esta omisión es el siguiente: si el punto de equilibrio ya te sale largo sin contarla, con ella sale más largo. Ahí la respuesta es que no lo hagas.
Con tu volumen actual de consultas y tu gasto de los últimos tres meses calculamos en cuántos meses se paga solo, contando la operación en tu infraestructura. Si no se paga en un plazo razonable, te lo decimos y no lo hacemos.
Hay casos donde el volumen sencillamente no justifica un SLM. Los reconocemos rápido, y decirlo cuesta mucho menos que una implementación que nadie defiende en la reunión de presupuesto del año siguiente.
El cálculo es tuyo aunque no sigamos. Es un número que casi nadie tiene.
Desde COP 22 M · con tu gasto real de los últimos 3 meses
Trabajamos con un máximo de 6 organizaciones a la vez. El cálculo de retorno no ocupa una de esas plazas, y es la forma más barata de descubrir que no te conviene.
Corre en tu máquina, no se cobra por consulta y el dato no sale. Y sigue esperando a que alguien le pregunte.
SLM · Desde COP 22 M · con tu gasto real de los últimos 3 meses
Calcular retornoQuiero el cálculo con mis númerosEste sitio funciona sin rastrearte. Las cookies técnicas —la sesión del asistente, tu preferencia de tema y la seguridad de la conexión— no necesitan tu permiso. El píxel de Meta, Google Analytics y la medición propia del sitio sí, y no se activan hasta que lo des.